¿No les ha pasado que lo que pudiera quedarse como una anécdota, un hecho cualquiera, de repente se vuelve algo grande, como un gran chisme?...
Bueno hay cosas que no trascienden a menos que sean contadas, y ese es el pretexto de este post, con el cual regreso a uno de mis géneros favoritos: el cine bélico.
La historia se llama Tierra de nadie, del director nacido en Bosnia-Herzegovina, Danis Tanovic, y cuenta un momento de la vida de dos soldados, Ciki y Nino, uno bosnio y el otro serbio, que se encuentran atrapados entre las líneas enemigas, en lo que se conoce como “tierra de nadie”, durante la guerra de Bosnia de 1993.
La historia parece de lo más normal, digo para ser una guerra, aunque el problema es un poco engorroso, imagínense a dos soldados enemigos atrapados, donde lo único que tienen es el uno al otro en territorio neutral.
Mientras los militares tratan de encontrar una solución al problema, para ponerse de acuerdo y regresar cada quien con sus ejércitos, un militar de los cascos azules de la ONU intenta ayudarlos, sirviendo de mediador entre los contrincantes.
Seguramente el hecho no pasaría a mayores, como muchos actos anónimos en las guerras, pero una reportera cae justo en el momento adecuado, bueno no para los soldados, y se encarga de transformar este simple hecho en un show mediático de carácter internacional.
Mientras la tensión va en aumento entre las diferentes partes, la prensa espera por nuevas noticias haciendo una cobertura vía satélite de los militares, que tratan por todos los medios de negociar el precio de su propia vida en medio de esa guerra.
La cinta es realmente entretenida, y como lo dije al principio el tema es uno de mis favoritos, por lo que la recomiendo ampliamente, además de que ya se puede conseguir en DVD y a un precio accesible.
Para aquellos que les gusta este tipo de películas, y también refiriéndome al tema de la guerra entre bosnios y servios, les recomiendo otra cinta llamada Territorio comanche, basada en el libro del mismo nombre del escritor español Arturo Pérez-Reverte, donde relata sus aventuras como corresponsal de guerra en ese mismo conflicto.
(Gabriel Rojas)