Hace algunos años escribí un artículo sobre las posibles visiones que tenemos del dinero y de las finanzas personales a lo largo de la vida. Una de varias reacciones fue la invitación a exponer mi artículo en la televisión, en un programa de corte femenino.
Les escribo un resumen de aquel artículo, ya ustedes me dirán en qué etapa andan o por cuáles han pasado:
La edad financiera no tiene que ver con la física, aunque tienen cierta relación. La primera edad inicia en la cuna y termina en la adolescencia, cuando los hijos empiezan a trabaja y a solventar gastos familiares o personales.
Las edades financieras se ubican en diferentes etapas de la vida y pueden pasarse varios años en una misma. Algunas personas se saltan de la edad infantil hasta la de adulta.
Hijo de papi
Cuando se depende totalmente de los padres, inicia desde bebés hasta la adolescencia. En este tiempo la cultura financiera depende de los padres, quienes promueven el hábito del ahorro y son responsables de los gastos de sus hijos.
Aunque en esta etapa no existe el mínimo interés por las fianzas personales, es cuando la influencia de los padres puede ser fundamental para el resto de la vida. Cada situación difiere, no todo sigue el mismo patrón. Hay muchas niños que antes de los quince años empiezan a trabajar para ayudar en los gastos familiares.
“Perdónalo es un adolescente”
Los niños que tuvieron todo, demandan más en la adolescencia, en ocasiones piden más de lo que los padres pueden darles. En esta etapa tienen tal confusión en todo, que de la misma forma nada es claro en sus finanzas.
Los adolescentes que generan pocos ingresos o nada, gastan más de la cuenta y consideran que todo es fácil. “Papá ya no me alcanza, me puedes ¿me puedes dar más?”.
Sin embargo, en esta etapa se puede encontrar otra cara de la moneda. Aquellos jóvenes que por necesidad trabajan medio tiempo o incluso todo el día, y siguen estudiando en la escuela regular o en la abierta.
La etapa soñadora...
A la mitad de los estudios técnicos o profesionales, se puede empezar a trabajar formalmente y es cuando se entra a la etapa “soñadora”. Es una etapa cuando se debería ahorrar hasta la mitad del ingreso, si la situación personal lo permite, porque hay que tampoco tienen tiempo para soñar, viven al día.
Pero para los que se pueden gastar todo el dinero en ellos, ahorrar es lo más difícil. Primero un aparato de sonido, una chamarra, ropa general y porqué no el automóvil, ya sea nuevo o usado. No tienen familiaridad con las cuentas de inversiones que ofrece el mercado. No le dan importancia a obtener una ganancia sobre su dinero guardado.
El casado casa quiere
A partir del matrimonio las personas cambian en la perspectiva del dinero y sus finanzas personales, es una época que exige más organización y definir metas financieras familiares.
Si ahorraron en la etapa previa o si planearon los gastos con antelación, el inicio de la vida en pareja será menos difícil, al menos en el aspecto económico. Una cuenta de cheques o tarjeta de débito, ayuda para organizar los gastos.
Por otra parte es la etapa de mayores gastos, cuando se compran pólizas de gastos médicos familiares y de vida. Del número de hijos, el ingreso familiar, el ahorro previo y constante, y de la programación de gastos, dependerá cómo van a vivir en su vejez, o tercera edad.
La quinta edad financiera, en la tercera
Pocas personas piensan en cómo van a vivir cuando ya no trabajan y por lo tanto no tienen un ingreso fijo. Algunos dependen sólo de su pensión, otros tienen un patrimonio que les permite disfrutar la tercera edad.
Lo que nadie quiere, es tener que depender de los hijos. Por eso, para llegar a la quinta edad financiera, las primeras cuatros deberán ser sólidas y consistentes.
Identificada la edad financiera, es posible reorganizar el rumbo de sus finanzas personales y lograr llegar a la última etapa con el bolsillo preparado.
Voy a organizar un plan para lo del banco de tiempo, espero tenerles noticias en una semana. Gracias por sus ideas y el entusiasmo.