Platicar con cineasta o un gurú del cine, implica, en cierta forma, miedo y una vorágine cerebral para saber qué plantear y cómo hacerlo… otras, ocurre que la mente traiciona y la blancura se esparce por el pensamiento… y lo peor del caso, es que aquél se mofe de ti de manera tan sutil que al final, ni te des cuenta de ello.
Sin embargo y tomando como consejo lo que siempre predicó Daniel “tú pregunta… nunca te quedes con la duda”, el resultado siempre tendrá algo de satisfactorio y ¡¡¡es cierto!!!, además, las oportunidades se presentan muuuuy pocas veces.
El miércoles recibí la invitación de los amigos de la Filmoteca de la UNAM a la presentación de un gran trabajo: Diccionario del cine mexicano 1970-2000, que recopila cerca de seis mil fichas técnicas de películas, videos, videohomes, documentales y hasta súper 8. que se han producido en el país.
¿Quién fue el encargado de esta ardua misión? Mario Alberto Quezada Avilés quien dedicó (junto a un valioso equipo) una década de vida… uff!!! Y la edición del Diccionario es bellísima pues contiene alrededor de 500 fotografías, datos de cuándo se estrenó, el director, sinopsis, contexto en que se realizó…
Mario explicaba que lo más maravilloso de este ejemplar, es que puede existir la posibilidad de que “salgan” los dueños de estos filmes y con esto, sumar el acervo fílmico del país.
Y todos aquellos que nos gusta conocer más sobre la producción cinematográfica, tampoco se pueden perder otra joya: 1001 películas que hay que ver antes de morir, sólo que ésta es una obra española pero con una gran guía internacional sobre lo mejor que se ha producido del séptimo arte (claro, existirá quien diga que no tiene tal filme o que cómo se pudo agregar otro)… y es un reto el comenzar a hojear y descubrir cuánto se ha visto… yo, apenas llego a un 15% :S... pero como diría el buen Darío: la noche es larga…
(Guillermina Ortiz Cortez)