Y repentinamente se fue El Mago
Por Manolo Vergara
Hace unos diez años poco se hablaba de lo que pasaba en cartelera a diario. Es sorprendente que hay un número real y considerable de cinéfilos mexicanos.
En la primera entrega veo que hay interés por tres obras en particular “El Mago”, “Amores Perros” y “Como agua para chocolate”.
La primera es muy reciente. La segunda ya es considerada como parte del cine pus moderno y creo prudente decir que ya tiene más de cinco años, por ello es historia. Ello hace que no debamos, como lo han enseñado varios centenarios, vivir en el recuerdo o en le pasado. Lo bello fue y no podrá ser ya nada del futuro. Per se, es un buen testamento de lo que somos capaces de hacer, ¿cómo podemos repetir esto? Las emociones, los sentimientos, la crítica, el público, la sala, el día, el momento histórico y todo lo que desee agregarle fueron el resultado de esa obra. Y la tercera es ya parte del pasado, pues tiene más 13 años.
“El Mago” es una de esas obras que condenamos al olvido. Ahí me refiero a todos. “Bajo California: el límite del tiempo”, “La Ley de Herodes”o si le resulta sorprender “Del olvido al no me acuerdo”; han sido obras emblemáticas por sus arriesgadas y estéticas propuesta de lo mexicano. Y las olvidamos por varias razones. ¿Miedo? ¿Verdad? ¿Realidad?
Es difícil negar de lo que está hecho, pero si puedes negar lo que eres.
La reconciliación es parte de esa temática, que dentro de la cosmogonía del neo azteca, está demasiado matizada por la religión, la sociedad y el tiempo en que nos toco existir. Que les hace el pasado a las personas; las encadena a un recuerdo de lo bello, del que ya no deseamos superar o vernos sorprendidos por la falta del encanto.
Los temas trascendentales los podemos palpar en todos los rincones de la naturaleza humana. Cada uno de los personajes en “El Mago” han llegado a un punto en la vida en que desean dar una vuelta. Una vuelta al pasado para caminar al presente, una vuelta a lo auténtico para verse en el espejo, el reconocimiento de lo que son y lo que deseamos cambiar desde hoy, o ¿hasta donde esta ese dichoso fin?
¿Por qué Tadeo quiere desaparece de su propia vida? ¿Es la magia su alivio, su melancolía, su condena, su tortura o su mejor medicina?
REVISE CARTELERA (Le auguro 3 semanas)
Sea paciente. Contesto a los agobios fílmicos en cada entrega.
Manolo Vergara
Por una extraña coincidencia fui a ver Bajo California: El límite del tiempo, hace unos siete años. Esto me despertó una obsesión imparable por el cine mexicano. Dos años despúes me convertí en una butaca más de la Cineteca Nacional. Por ese tiempo, en la universidad, devoré cuanta película paso en mis manos, en talleres, muestras, salas, sofás y tardes aburridas.
Soy adicto al cine. Soy mexicano. Y tengo menos de veiticinco años. Mis gustos excéntricos van del cine de ficheras de los años ochenta y noventa, a las películas prohibidas que se producen en Estados Unidos y no se exhiben en México, al cine de rancheros, a las comedias-erótico-albureras, las épicas y las de ciencia ficción, todas con algo en común, mexicanas.