Lo prohibido es lo más tentador… lo que más se disfruta cuando existe ese sendero de “no pasar”… lo secreto causa conflicto pero ¡qué rico es!… además, siempre será “mejor tarde que nunca”.
Basta de puritanismo (si es que existe), todos disfrutamos de las caricias, de los besos, de “moverle el tapete a alguien”, de los amigos especiales… Ja, ja, ja!!!
Por ejemplo, tienen a este cuarentón, que ni siquiera sabe cómo es el cuerpo de una mujer, pero hace todo el esfuerzo del mundo para no quedar en ridículo enfrente de sus nuevos amigos… y ellos, como fieles camaradas, se unen a la tarea de ayudarle a conseguir ese “fruto prohibido”.
¿Quién no se ha topado con esos cuates o amiguis que, de la nada, están preocupados por nuestra vida sentimental, que hasta hacen convocatoria para conseguirnos pareja? Y ellos son más exigentes que un@… y se los agradecemos aunque no tengan buen tino y ell@s se quedan con el prospecto… Ja, ja, ja…!!!
Y cuando llega el/la indicad@, todo es “color de rosa” (:S) y existen miles de planes. Pasa lo que tiene que pasar… y con ello, vienen también los miedos, los mitos, las complacencias, las decepciones y las sorpresas.
Sí; todos somos un poco Andy y todos somos un poco los personajes que están alrededor (el herido del corazón, el casanova, la conservadora)… y al final, siempre al final, habrá una sonrisa y nos idearemos el escenario especial para entonar, todos alegres: “When the moon is in the Seventh House… And Jupiter aligns with Mars…”
(Guillermina Ortiz Cortez)