En mi vida he leído, visto y escrito sobre historias de amor, pero ésta me sorprendió de una forma muy agradable, tiene todos los elementos de un gran cuento: una historia bien contada y un final inesperado. De esos que noquean.
La historia de Mar de sueños es muy simple, una mujer y sus amores, pero ninguno tan intenso como el amor del mar.
Grecia, la protagonista de esta cinta, es una niña que al nacer fue bendecida por el mar pero que a cambio debe darle su amor, por lo que quedará marcada y cada hombre que la ame morirá.
Mi abuela siempre decía que la mar era una mujer muy celosa, y en eso tenía razón, tiene celos de lo que ama, pero en esta historia parece más un hombre que cuida lo que quiere y que está dispuesto a todo por conservarlo.
La cinta es la opera prima de José Bojórquez, un cineasta sonorense que logró plasmar sus sueños en la pantalla con una belleza extraordinaria, además de llevar la historia entre esa realidad mágica que tiene el pueblo de México.
En la cinta podemos apreciar algo más de nuestras tradiciones y la del Día de muertos le da un buen pretexto para que este sueño tenga un momento donde desarrollarse, además de un pueblo a la orilla del mar donde éste es el que manda y controla el destino de sus habitantes.
La película engloba un mundo donde conviven el amor, el desamor, la muerte y la libertad.
La cinta fue filmada en las costas de Punta Roca Partida en Veracruz y en Tlacotalpan, y cuenta con un reparto muy diverso encabezado por Sendi Bar en el papel de Grecia, Sonia Braga, Angélica María (que regresa al cine con esta historia), Johnathon Schaech, Seymour Cassel y Nicholas González.
Si alguno de ustedes está cansado de las historias de sexo y violencia y quiere darse un respiro, esta es la opción adecuada, una historia diferente, fascinante diría yo, entre una mujer y el amor del mar.
(Gabriel Rojas)