Roberto Benigni, Steve Buscemi, Iggy Pop, Tom Waits, Cate Blanchett, los hermanos White, Alfred Molina, Bill Murray... todos hablan, simplemente hablan acompañados de café y cigarros.
Somos la generación del café y el cigarro
“Me gusta tomar café justo antes de ir a dormir, pues así los sueños avanzan a la velocidad de una carrera de autos” dice Steven Wright a Roberto Benigni en el primer episodio de Coffee and cigaretts.
En 1987 Roberto Benigni y Steven Wright se encontraron en un café y charlaron sobre cualquier cosa. Wright tenía que irse a su cita con el dentista, aunque eso en realidad no lo hacía muy feliz. “Si quieres yo voy en tu lugar” dijo emocionado el italiano. “Perfecto, aquí tienes los datos”, así Benigni no pudo quedarse a conversar más pues tenía una cita con el dentista.
En 1992, Iggy Pop esperaba pacientemente a Tom Waits en algún café de California, pero el músico llegó retrasado pues tuvo que atender un parto en la carretera. Once años después, en 2003, Bill Murray atendía una cafetería donde los músicos GZA y RZA se reunieron, mientras, en algún otro café norteamericano, Jack White le explica a Meg la gran importancia del inventor Nikola Tesla.
Diecisiete años de charlas, café y cigarrillos...
El lenguaje es líquido
“Siempre hay un gemelo bueno y uno malo ¿quién de ustedes es el malo?” pregunta el camarero (Steve Buscemi) a los gemelos Lee en el segmento “Twins” de Coffee and cigaretts.
- Moc, ¿puedo hacer una pregunta?
- Bueno, supongo que sí, ¿a quién se la quiere hacer?
- A usted
- ¡Oh! Adelante
- Gracias, después de usted
- No, no tengo ninguna pregunta
- Es una lástima, si usted tuviera una pregunta sería un placer ofrecerle una respuesta
- Caramba, qué descortesía de mi parte, va a parecer que rechazo sus respuestas
- Por favor, Moc, no lo tome así
- De todas maneras, permítame aceptar sus respuestas aún cuando no tenga una pregunta como es debido
- Amigo Moc, no quiero importunarlo con respuestas que usted no necesita
- No, no, no, no... una buena respuesta siempre es necesaria
- Bien, aquí van algunas: veinticuatro... fueron ellos... a las cinco y media... todavía no sabemos... cinco kilómetros más allá... sí, la película me gustó mucho*
- ¡Exacto! Esa era la respuesta que estaba buscando
Así como los líquidos toman la forma del recipiente que los contiene, las palabras se amoldan al cerebro que las recibe... así, los diálogos a veces absurdos, a veces sencillos, de esta cinta de Jim Jarmusch pueden ser divertidos para unos y aburridos para otros, o tal vez algunos tengan un buen recibimiento por parte de nuestro cerebro y otros simplemente los olvidemos.
Un fumador siempre será un fumador
“La belleza de dejar de fumar es que puedes fumar un cigarro de vez en cuando porque sabes que ya lo dejaste”, dice Tom Waits a Iggy Pop mientras enciende un cigarrillo en el segmento “Somewhere in California” de Coffee and cigaretts.
Sí, debemos admirar a todos aquellos que dejaron de fumar definitivamente, pero ¿eso se puede? Según Jackie Boy (Sin City, 2005) “un fumador siempre será un fumador”, especialmente en momentos extremos... basta, sigo divagando con ideas inconexas que creo sólo a mí me hacen sentido.
Vamos al grano. ¡No!, creo que hablar del grano, que bien puede ser el grano de la película, nuevamente nos desviaría del tema central de este blog... mejor contestemos la siguiente pregunta: ¿Vale la pena ver Coffee and cigarettes de Jim Jarmusch? Sí, aunque a mi parecer no todos los segmentos son buenos, al menos cinco de los once son verdaderas joyas del lenguaje absurdo.
(Vanesa G. Toca)
* Este diálogo (a excepción de la última línea) fue tomado del libro Historias de los señores Moc y Poc de Luis María Pescetti