¿Alguna vez les ha pasado que sienten que están en la cima, completos, que no les falta nada, o casi nada, que están en el mejor momento de su vida, pero hay algo que como que no acaba de convencerlos de eso?...
Bueno, igual y no a todos, pero esa es la historia de Daniel Daréus un director de orquesta de éxito internacional que se encuentra en el mejor momento de su carrera. Sin embargo, en su vida personal las cosas no van tan bien.
Eso es lo que podemos ver en Así en la tierra como en el cielo del polaco Kay Pollak, es una historia introspectiva sobre el reencuentro con el pasado y forma parte del cartel del la XLVI Muestra Internacional de Cine en la Cineteca Nacional, una apuesta diferente, como casi todo lo que se exhibe en este tipo de circuitos.
Esta cinta retrata la vida del músico y su éxito, que no sólo le ha traído satisfacciones, también le llegó acompañado de soledad y desgracia, además de que una vida como la suya, siempre expuesto a la crítica y a la exigencia de un público, también ha terminado por cansarlo por lo estresante de su profesión.
Un ataque al corazón hará que cambie su destino y abandone todo para regresar a su pueblo natal, del que salió huyendo por no encontrar una forma para desarrollar su talento musical, y donde enfrentará su pasado y, de paso, alterará la vida del pueblo al hacerse cargo del coro de la iglesia.
La historia raya por momentos en lo cursi, pero sabe combinar muy bien la tragedia de Daniel con un humor ligero no muy común en nuestra cinematografía, y desde mi punto de vista, cumple con el objetivo de este año de la muestra : mostrar “cine que deja huella”.
(Gabriel Rojas)