En este espacio ya se ha hablado sobre rock y cine. Músicos que hacen cine, cineastas que hacen música, música que se hace para el cine o que se adapta para este fin. Pero hoy me da gusto hablar de dos figuras que cualquier chilango y rockero reconoce como símbolos de la contracultura en el DF.
La Cineteca Nacional ha organizado una retrospectiva llamada Rock en el cine II, la cual se lleva acabo desde el 6 y hasta el 11 de diciembre en la sala Salvador Toscano, y en donde The Beatles, Chris Cornell, The Ramones y Pearl Jam, entre otros, aparecerán en los videos que se proyectarán durante la muestra.
Pero bueno, mi interés se centra en dos películas de ésta muestra: No tuvo tiempo. La hurbanistoria de Rockdrigo, y Alicia en el subterráneo. Historia no oficial del Multiforo Alicia>.
La primera, de Rafael Montero, es un largometraje documental que tardó cinco años en verse finalizada y que retrata la vida y obra del cantautor “rupestre” Rodrigo González, El Profeta del nopal, celebre por canciones como No tuvo tiempo, y la Estación del Metro Balderas, que reúne materiales y entrevistas diversas con personas cercanas al rockero, fallecido en su departamento de la colonia Juárez durante los terremotos del 85.
La segunda cinta, es un testimonio documental de Alejandro Ramírez, habla sobre ese espacio contracultural ubicado en Avenida Cuauhtémoc en el DF, y que ha dado voz a diversas corrientes y expresiones.
La cinta recorre a través de los testimonios de músicos, periodistas, diseñadores y promotores la mirada actual de los movimientos contraculturales y las personas que los componen.
La Cineteca cierra el ciclo con estas dos cintas, que desde mi punto de vista, son grandes documentos testimoniales sobre los movimientos subterráneos de esta gran ciudad, y para los que la vivimos o habitamos ocasionalmente, explican esa parte que la historia oficial deja al olvido.
Gabriel Rojas