-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
Jorge Luis Borges
Mari Paz Vega tiene 29 años y es la Teseo contemporánea que revive el viejo mito griego de entrar al laberinto redondo y sin muros huidizos donde se encuentra encerrado el fiero y salvaje minotauro que acecha paciente y colérico desde la oscuridad de los tiempos.
En realidad, este rito sangriento de amor/odio entre el toro-torero los funde en una sola bestia. No son dos entes los que combaten uno frente al otro. Esa es la misma imagen performática del animal-humano que se desdobla en espejismos multicolores entre el clamor de la gente que asiste a la fiesta taurina. El espejismo que Borges tanto repulsó.
Sed de sangre. Sed de muerte. El hastiado pero necesario
leit-motiv de curarse de la locura mediante el asesinato. Guste o no guste es ley de vida.
Así entonces esta malagueña actualiza el rito claroscuro del que porta el traje de luces que se excita con el olor a sangre caliente y viva sobre los tendidos de su natal España o Colombia, Venezuela y México. Cierto: el minotauro con más de 500 kilos de músculo primero debe ofrecer su sangre en ofrenda a su victimario para que inicie la orgía visual.
-- ¿Te gusta el olor a sangre de la bestia?
-- No, no me gusta. Aunque después de muchos años uno se acostumbra. Sin embargo, todo tiene un porqué. Hay que sangrarlo y picarlo porque de otro modo es imposible ponerte delante de él por su agresividad.
Esta mujer fue la segunda española que tomó la iniciativa después de que Cristina Sánchez lo hiciera en Nimes, Francia en 1996. A su favor tiene el crédito de haberse convertido en la primera torero del sexo femenino en haber participado en Las Ventas (Madrid).
- ¿Qué es la fiesta brava para ti?
-- El toreo se ha convertido en el transcurso de mi vida en todo. El hecho de haber pertenecido a una familia taurina ha sido muy favorable; mi padre quiso ser novillero y ahora mismo, cinco de mis seis hermanos viven este mundo. Afortunadamente provengo de un ambiente en el que se me ha apoyado.
Mari Paz tira su primer estocada al quejarse de lo machista que es el planeta de los ruedos: “Por ser mujer tienes más dificultades; día tras día es como un hacer un examen. Yo ya he aprobado todo, ¿qué más necesito demostrar?”, y acepta que “por el hecho de ser mujer desprendes ese morbo de llevar más gente a la plaza para verte torear”.
- ¿Cómo vences el miedo cuando estás sola frente a la res?
- Mira, siempre hay miedo, creo que en esta profesión el que no lo tiene o es un loco o un inconsciente, una de dos. Sin embargo, una de las cosas bonitas de este arte es saber vencer al miedo y vencerlo de la mejor manera con confianza en ti mismo, con una técnica.
--¿Qué pasa por tu mente instantes antes de la estocada final?
-- Interesante pregunta. Sí mira, ese momento es muy importante y se le llama La Suerte Suprema, porque a la hora de matar al toro no depende mucho de lo que hayas hecho tanto de capote como de muleta porque pudiste haber estado muy bien de capote y muleta y si no lo matas bien has perdido todo y es como si todo lo que has vivido de miedo no sirviera para nada. Entonces los toreros somos muy conscientes de que en esa estocada depende un triunfo muy importante. Es el momento más serio porque sabes que te estas jugando todo ahí.
-- ¿Tienes miedo de morir en el ruedo?
No. Aunque tampoco me lo he planteado nunca, yo creo que cada persona tiene una cruz señalada en nuestro destino. No sé si pueda ser en la plaza o fuera de la plaza. No es algo en lo que suela pensar ni mucho menos.
Culmina la microfaena así: “Las mujeres que estamos en esto de los toros no es que seamos diferentes, sino que hemos tenido la ocasión de vivirla desde pequeñas y nos ha entusiasmado y por eso luchamos”.
Mata la entrevista así: Siempre he dicho que si un hombre se puede parar delante de un toro yo también puedo. Es algo que siempre me ha fastidiado como mujer cuando me dicen “no, como eres mujer no lo hagas”. No espera, digo. Yo soy mujer y soy capaz. Hay mujeres que no lo hagan y hay mujeres que sí.
¿A ustedes les gusta la fiesta taurina?