Dos estaciones, Radio Fórmula y W, y un periódico, Crónica, destacaron la encuesta de GEA-Issa divulgada el viernes pasado. Los tres medios resaltaron que según el sondeo de intención de voto más reciente de esa empresa, Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón Hinojosa, candidatos del PRD y PAN, respectivamente, están empatados con 30% de las preferencias.
Por más que esa cifra resulte interesante para debatir, analizar, hace conjeturas, etcétera, es mucho más interesante otro dato: Roberto Madrazo, candidato del PRI y el Verde, sigue en tercer lugar y su tendencia es al rezago, antes que a la recuperación.
Al parecer, las cuentas alegres de Madrazo y sus aliados carecen de fundamento, no sólo en el sentido de que tienen asegurados 10 millones de votos, sino que las simpatías del Partido Verde se pasarían automáticamente hacia el PRI, lo que, según las encuestas, no ha sucedido.
La encuesta no sólo refleja en números la desangelada y caótica campaña del priista, sino que también arroja un dato –más vale tarde que nunca– que al parecer se había olvidado. La mala fama de Madrazo no es algo que se olvide: ninguno de los tres candidatos con posibilidades tiene tan alta cifra de rechazos como él.
Esto se refiere a la pregunta de por cuál candidato el encuestado jamás votaría, Mientras Calderón y López Obrador andan con porcentajes de 20%, 49% de los interrogados dijo que no votaría por Madrazo bajo ninguna circunstancia.
Los estrategas de las campañas del PAN y PRD sonaban complacidos, un poco menos estos últimos, con esos resultados. Calculan que así podrán convertir la elección en lucha de dos y apelar tanto al voto útil como al rechazo que algunos electores sienten por determinado candidato.
Quizá sus cálculos sean exactos y esto anticipe una batalla cerrada entre los que van delante de la competencia. Lo mejor de todo, y es buen incentivo para iniciar la semana, es que el PRI parece encaminarse a su segunda derrota, la que lo obligaría a la piadosa muerte que el país necesita para avanzar, o su difícil reforma para adecuarse a los tiempos que corren. Falta mucho para el 2 de julio, es cierto, pero sin importar que candidato gane, el deceso del tricolor será una buena noticia. Que así sea.
Jorge Cisneros M.
jcisneros@eluniversal.com.mx