Abraham Guerrero G.
Quien fuera a imaginarlo, sin mucha atención de los medios, alejados de los reflectores y bien entendido el sistema de un tipo curtido como Luis Fernando Tena, los Jaguares de Chiapas vienen pegando fuerte en el futbol mexicano.
Ya se sabe, en Chiapas existen problemas más graves, así que, en el entendido de que hablamos de futbol, lo que ha logrado la Ola Naranja hasta ahora ha aumentado la ilusión de sus seguidores, que se sienten cerca de hacer algo grande.
El conjunto chiapaneco se ha colocado en ¡el segundo lugar de la tabla general! Sólo están detrás del Pachuca, que le saca una ventaja de tres puntos y a quien recibirá el próximo sábado. De seguir así, la proyección del conjunto naranja se dirige a la Liguilla. El torneo pasado no pudieron jugarla por no cumplir con la regla de los jugadores menores de 21 años, pero ya lo arreglaron con jugadores de su filial de Salamanca y la llegada de Alex Diego, quien llegó de Pumas.
Lo mejor que tiene el representativo de Chiapas es su delantera. Poderosa, Desequilibrante. Sus elementos son como fieras al momento de tener el balón y atacar el arco rival. Con Walter Jiménez por el extremo derecho, Alonso Sandoval por el izquierdo y con Carlos Ochoa y Salvador Cabañas en el centro de la delantera, los Jaguares son peligrosos por naturaleza y la segunda mejor ofensiva del torneo con 11 dianas. No por nada, ‘El Negro’ Sandoval se encuentra en segundo lugar de la lista de pasadores a gol (con 3). Ochoa, sí el mismo que hizo el oso en el Osasuna, en segunda posición del goleo individual con cinco anotaciones, y Cabañas está muy cerca de él (con tres tantos).
Lo que son las cosas, con esos goles Ochoa es el mejor delantero mexicano del torneo, lo que le podría abrir una oportunidad en la Selección Nacional, justo ahora que Ricardo La Volpe está probando jugadores, como ya lo hizo con Sandoval cuando el Tri enfrentó a Hungría.
Los aficionados al futbol en Chiapas están contentos con lo que ha hecho un equipo que se ha convertido en un creador de ilusiones para un sector agobiado por cuestiones extradeportivas. Los Jaguares han puesto su granito de arena para ser un momentáneo escape (de noventa minutos cada semana) de una realidad que no sólo afecta a los chiapanecos, sino a gran parte el país.