Abraham Guerrero G.
La Copa del Mundo Alemania 2006 está a la vuelta de la esquina. Como ocurre siempre a unos meses de iniciar un acontecimiento mediático como el que viene, la publicidad se anticipa y ya juega su partido, la cosa comienza a ponerse candente, y todos tendremos que guarecernos porque el bombardeo será inclemente.
Los productos (en este punto se deben incluir a los seleccionados nacionales) invaden ya los comerciales en televisión y radio, en los periódicos se publican planas enteras que venden cualquier cosa en torno al Tri o al Mundial. Todo tiene que ver con dinero, lo deportivo en este punto queda en segundo término.
Viajes, teléfonos, bancos, álbumes, juguetes, refrescos, dulces, televisores y hasta condones con textura de balón, están en espera de que la euforia futbolera haga gastar a la gente. No en balde la FMF ya se embolsó 110 millones de dólares, cifra récord.
Lo mismo sucedió con el uniforme del equipo nacional. Nike presentó el nuevo diseño, que a muchos no gustó y quizá otros tuvieron que darle un sí por compromiso. Apenas nos habíamos acostumbrado al verde chillón de la playera anterior, cuando apareció una nueva. Yo protesto: ¡Quien ya se había comprado la otra ahora tendrá que gastar otros mil pesos! Claro, quién quiere tener esa playera de por sí fea y ahora hasta pasada de moda.
En los restaurantes, bares, ¡billares y hasta boliches! ya anuncian que tendrán en “vivo” los partidos del Mundial y en especial los de México.
La mercadotecnia que envuelve la justa internacional lanza su feroz ataque, aún cuando Ricardo La Volpe ni siquiera ha dado la lista final de los jugadores que representarán a México en Alemania y sin saber si el equipo será capaz de responder a las expectativas que se han generado.
Que el Mundial ha sido un gran negocio para todos los involucrados no es una novedad, pero lo que estamos a punto de presenciar no tiene precedentes en la historia. Y aquí es donde entra lo deportivo: ojalá, para los que han invertido tanto dinero, les dure cinco partidos y no los cuatro a los que nos tiene acostumbrados el Tri en los últimos Mundiales.
¿Ya estás listo para el bombardeo verde?