Este fin de semana hay dos grandes eventos que lo cinéfilos no podemos pasar por alto en el panorama internacional: el cierre del FICCO y la Septuagésima Octava entrega de los premios Oscar.
Entre el sábado y el domingo se entregarán 11 preseas que atestiguan que el cine de calidad, está vivo, o en otras palabras, que no todo el público cinéfilo le gusta la diversión sino la reflexión. De estás categorías se puede señalar: Mejor Película Ficción, Mejor Director Ficción, Mejor Opera Prima Ficción, Mejor Documental, Mejor Director Documental, Premio Del Público Cinemex Ficción y Premio Del Público Cinemex Documental.
Hay que darle un vistazo particular a Mejor Opera Prima, por dos razones: por los noveles directores y por las propuestas frescas.
De las 14 películas, a las que me he dado un vuelta por el festival, veo con beneplácito la variedad y el sabor. No puedo hablar de tendencias o de hábitos. Cada obra tiene sus tintes y sus cualidades que podrían darnos una palmada en el pecho. Un poco a manera de
remembranza escuche en palabras de Paula Astorga, directora del festival.
Los
Oscares, tómelo muy en cuenta, no son premios justos ni internacionales. La
industria fílmica de los Estados Unidos, por ser un de las más prolíficas, pero
no la única, destina estos
premios a sus gustos personales y a sus necesidades predilectas. En varias
ocasiones, no por convicción personal, he escuchado los llantos de cinéfilos,
por considerar injustas las preseas para sus películas favoritas.
Revisemos
las favoritas, ahí radica el asunto. El orden, por más número de nominaciones,
está así: Brokeback Mountain (Secreto en la Montaña) con 8, Crash, Good Night, and Good Luck
y Memoirs of a Geisha
(Memorias de una Geisha) con 6 y Capote, Munich y Walk the Line (Johnny & June: Pasión y Locura)
con 5. Con la excepción de Crash y Good Night, and Good Lucky el resto se han visto en las pantallas
de nuestro país.
Secreto
en la Montaña, no es la primera, de una serie de películas sobre la aceptación
y reconocimiento de la comunidad homosexual norteamericana. De las manos de uno
de los directores más respetado de Hollywood, Ang Lee se nos pone de manifiesto, que pasa dentro
del domino de la naturaleza del cowboy.
Memorias
de una Geisha del conocido libro con el título homónimo, llega a la pantalla,
de las manos de los productores de Cabarete, una mega producción donde los efectos, la
parafernalia oriental y el interés por contar historias intimas en paisajes
altamente mundiales.
Capote
brillante retrato del celebre periodista norteamericano Truman Capote. Tras
saber de un cuádruple asesinato, se lanza a tratar de escribir la su primera novela de “ficción realista”.
Munich
es el regreso de la furia judía. El ingrediente denso en la Academia, el
regreso de la pasión contra los malos, oscuros, “gachos” e incomprendidos
enemigos del Oriente Medio.
Johnny
& June: Pasión y Locura es el retrato del icónico del cantautor Johnny
Cash. Recreación en parte biográfica de la vida personal de este celebre
personaje que explotó a la fama a la par de Jerry Lee Lewis y Elvis Presley.
¿Cuál es su
favorita?