El buscador Google ha puesto a disposición de todo el que tenga computadora y conexión a Internet explorar regiones de Marte, muy fácil de operar con el cursor y el ratón.
En la exploración pueden analizarse las elevaciones o profundidades de la superficie del planeta rojo, en escalas que van desde -9km de profundidad hasta 21km de altura.
La imagen puede verse también en el espectro visible (en blanco y negro) y en el espectro infrarrojo (también en blanco y negro).
La exploración de Marte que Google pone a nuestro alcance, nos brinda también la oportunidad de satisfacer nuestra curiosidad hasta donde ésta nos de: podemos situarnos en las diversas regiones del planeta vecino, podemos curiosear cuáles han sido los artefactos que han sido enviados al planeta del dios romano “que hace la guerra”, tanto los exitosos como los fracasados; nos pone a la mano información (en inglés) de las diversas regiones interesantes que se conocen, sus formaciones rocosas, valles, zonas polvorientas, cierto tipo de rocas a las que se asocia con presencia de agua, montañas, cañones, dunas, planicies, cordilleras y cráteres.
Si quisiéramos saber la historia de la exploración humana sobre el planeta marciano, que tanta imaginería ha provocado a lo largo de nuestra existencia, dejémonos de cuentos y sepamos realidades. Si le picamos a los artefactos (spacecrafts), aunque nos digan “rojillos” podemos enterarnos que fueron los soviéticos los primeros en llegar con una máquina al planeta de al lado, la que lamentablemente se estrelló al amartizar, la Mars 2.
Al picar, clickar (o como le quieran poner) el mapa marciano se mueve, nos ubica en la región de amartizaje y aparece un globito que nos indica cuándo fue lanzado el artefacto, como el Mars 3 en 1971, informándonos que se trató del primer amartizaje exitoso, enviando señales a la Tierra después de 20 segundo de haber hecho “marte” (ni modo que tierra); y si le picamos a la imagen del artefacto nos enlazan a todo lo que siempre quisimos saber sobre el orbitador Marte 3 y nunca nos atrevimos a preguntar, características, fechas, descripción, sistemas y subsistemas.
Toda esta información es perfectamente confiable. El mapa de entrada es de la NASA/Universidad de Arizona, aunque el juguetito de Internet se debe a Google. La información sobre las distintas regiones tienen el crédito del proyecto de la “NASA Odisea Marte”, que cuando se ubica en la región aparece un globito con algunos datos y si picamos la imagen nos enlaza al Sistema de Imágenes de Emisión Térmica (THEMIS, por sus siglas en inglés) con información avalada por el proyecto NASA-Laboratorio de Propulsión a Chorro-Universidad de Arizona (con la cual colabora muy estrechamente nuestro Instituto de Astronomía de la UNAM).
Los textos están en un lenguaje muy directo y sencillo, es decir, lenguaje de divulgación, profesión que en México aún nos cuesta mucho trabajo a los divulgadores convencer a los institutos y autoridades de la investigación que es tan importante como la investigación misma.
Siempre alegamos “¡ay los gringos hacen y deshacen! ¡ay, los europeos!. Ellos no sólo invierten en investigación, también establecen y financian oficinas de información pública integradas por investigadores, comunicólogos, periodistas, diseñadores gráficos, animadores asistidos por computadora… Y ¡claro!, abrimos sus páginas de Internet (Hubble, Chandra X Ray, NASA y sus múltiples proyectos, Universidad de Arizona, Smithsonian Institute y un enorme etcétera), sorprendiéndonos buenos diseños, animaciones, fotografías espléndidas con información para todos los niveles, asesoría para profesores de enseñanza elemental, secundaria media y superior.
La Diversidad Nacional Autónoma de México tiene una institución como pocas universidades tienen en el mundo (la única, según el doctor Manuel Calvo Hernando, presidente de la Asociación Española de Periodistas Científicos) una Dirección General de Divulgación de la Ciencia, la que opera los museos Universum y de la Luz, y asesora la construcción de museos y centros de ciencia en los estados de la República ¡pero no atiende la difusión de los institutos de investigación!
Sólo a los institutos de Astronomía, Biomédicas y Ciencias Nucleares se les ha ocurrido tener una oficina de información pública (que en realidad es una sola persona haciéndole de todo). En fin, disfruten su exploración en Marte, http://www.google.com/mars/