El cine revolucionario es un poco anticuado. El cine comercial, por su consiguiente condición, tiende a la pasividad social. El cine, pocas veces, suele tener la necedad de presentarnos un discreto disfraz de lo social, para hablar de lo personal lo ilegal o lo indeseable.
V of Vendetta es uno de esos filmes con todos esos elementos que acabo de describir: revoluciones al estilo siglo XIX, un pizca de artificios vendibles y una disección de la realidad más cotidiana, entre ingleses y norteamericanos –esto ya nos es muy próximo, véalo en tono “global”.
El filme está fincado en tres ideas para poder diseccionarlo: a) el arte esconde lo que la realidad no puede atrapar, b) la vida es una cosa que nadie nos puede arrebatar, y c)para que exista un mundo nuevo, es necesario destruir el anterior.
El séptimo arte, en todos sus periodos, ha tratado de representar, en un puñado de minutos, lo que en realidad nos pasa en el interior de nuestra mente. Hablo del acto de pensar sobre un evento, persona o cosa. Este despertar de la mente, mal entendido como “pesar”, en estos momentos pareciera tan peligroso como radical. El entretenimiento no es para dejar ciega a la audiencia, es para suavizar su proximidad a las cosas.
Ya lo aprendimos, por el medio más humano, por medio la violencia, que un bien preciado es la vida. La ficciones de la pantalla grande mentirosas en sus puestas en escena, suelen por medio de representaciones exagerarla para mostrar, no materializar, la ferocidad de las emociones. La Violencia es la principal afectada últimamente, ¿a quién le exalta lo que ve? Pareciera obvio, pero no lo es del todo.
De las dos premisas anterior llega el forzoso final: destruir el mundo. He aquí es espacio de la metonimias peligrosas. Qué puede representar el fin de un mundo establecido. El pasado, lo más bello; el futuro, lo más anhelado; el presente:…
Los hermano Wachowski son un par de románticos empedernidos. Creer en los ideales de Libertad, Individualidad, Fraternidad, Justicia, Verdad, Victoria, Venganza, Virtud, Vicio, Villano, Vil, Virilidad, Virulencia o Violencia no son más que un recuento de lo ya dictado uno siglos atrás, por escritores ya perdidos, pero actuales, como Victor Hugo, Johann Wolfgang von Goethe o Lord Byron. La reinterpretación de estás lecturas trae de vuelta un saber necesario en tiempos de cólera.
Lo menos revolucionario de todo este proyecto es su normalidad técnica. La fotografía, la edición, la producción, el guión y los efectos especiales se los debe mucho a la saga Wachowski. Acaso, ¿hay algo nuevo?
V of Vendetta, no será un punto de quiebre como The Matrix, la mano de los creadores, en el rol de escritores, sugiere que ha surgido una nueva manera de abordar a los clásicos, esto es por medio del “hiperfuturo”.
Llamo hiperfuturo a esa exageración sobre cómo podría llegar a ser el mundo, no si antes alguien detiene esa marcha. Exagerando el presente se puede llegar al futuro, aunque las sutilezas le viene más delicadas a la realidad. Lo que hace reales a esas expresiones es su significado.
¿Habría que llegar por la vía de la Venganza o la Victoria?
¿V es la solución?
CONVOCATORIA PARA “LOS JUEVES DEL CINÉFILO”
A todo los CINÉFILOS UNIVERSALES se les convoca a mandar sus colaboraciones, para ser publicadas todos los jueves, en la sección en cuestión, con la siguientes condiciones:
1. Una (1) cuartilla de extensión, en letra Arial 12, a espacio sencillo.
2. Se puede escribir de cualquier cosa relacionada al cine, el tema es libre; siempre y cuando el filme, proyecto o evento esté sucediendo, esté en cartelera o sea posible acceder a él.