Alba Jaramillo García
Goettingen, Alemania.-- Cuando un amigo mío me dijo que tal vez tendría que dormir en la estación de trenes si no encontraba hotel me pareció un poco exagerado… hasta que me pasó. Ahí estaba yo a las 3 de la mañana en la estación de trenes de Berlín, laptop en la espalda, cámara de video al cuello y suficiente dinero en mi cartera como para pagar un hotel de 5 estrellas. ¿El problema? Mi avaricia. En lo que buscaba hotel me dieron las 4 de la mañana, cuando por fin llegué al Hilton.
Parecía un sueño hecho realidad, a 7 minutos de la estación de trenes y tenían habitación ¡Perfecto!. El precio, 220 euros, todo lo que quería era dormir, así que acepté ya más en estado vegetativo que otra cosa.
Entonces llegó el comentario que ningún viajero cansado quiere oír: “El checkout es a las 12:00”…
¡Ahh! ¡Diablos! Eso implicaba que en menos de 8 horas gastaría un equivalente a 3 mil 165 pesos. OLVÍDALO.
Volví a cargar la laptop en la espalda, cámara al cuello y dinero suficiente para regresar al hotel base del equipo en Goettingen, lo que implicaba tomar el tren y viajar otra vez… sin dormir. Llegué allá a las 7:00 am…
La próxima vez me aseguraré de no tomar esos consejos tan a la ligera.
|