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El fútbol a diferencia de otros deportes populares, se le ha retratado en pocas ocasiones a cuadro. La industria del cine mexicano lo ha reducido a una nota al margen o a un elemento decorativo. En ese caso mi lista de los momentos inolvidables del fútbol en el cine nacional, va así:
El SEGUNDO AIRE, de Fernando Sariñana, nos recuerda la “fiaca” del sexo masculino y el delirio por los deportes. Sin mucha actuación, “el arroz de todos los moles”, Jesús Ochoa nos regala el “bailecito” de “Pumas gol, Pumas gol, Pumas gol”, acompañado por sus rítmicos giros de pelvis.
En 7 DÍAS, de Fernando Kalife, las apuestas, la mafia, un partido de fútbol y la música se dan cita en un mismo lugar. En la “mera” final del fútbol mexicano, Claudio decide apostar los “dineros” de su novia para poder financiar su concierto de U2 en Monterrey. En un abrir y cerrar de ojos la final de fútbol está por costarle la vida a Claudio. Pero cómo ilustrar esta bella final del fútbol, pues con un par de piruetas y una barrida en el césped del cabaret al sazón de una angustia sin igual.
ATLÉTICO SAN PANCHO, de Gustavo Loza, es un intento por hacer realidad la fantasía de los niños en el deporte. Un juego que involucra su inocencia, su entrega y su pasión. La película está llena de varios momentos dependiendo de su carácter –todo depende de su apreciación.
Las siguientes palabras las comparten dos filmes que sí tratan enteramente del fútbol: EL CHANFLE y El FUTBOLISTA FENÓMENO. La primera es una obra única donde se trata enteramente el temido lugar común de los deportes, de las manos del comediante Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”. El reparto completo de su legendaria serie de televisión se da cita en el mismo proyecto para regalarnos unas risas, que hasta tuvieron una secuela en EL CHANFLE II. La podemos considerar una extensión del programa de televisión, pero para pantalla grande. Ahora bien si de cine y comediantes se trata, unos de los trofeos se lo adjudica Adalberto Martínez, “Resortes”. Esta obra está catalogada en la época del olvido nacional por la fecha, aunque trata sobre las peripecias de un deportista dotado por accidente o desgracia para un juego sin igual.
El momento visionario que más recuerdo está en una película de Rodolfo Guzmán Huerta, “El Santo”. EL SANTO CONTRA LA INVASIÓN DE LOS MARCIANOS es un atrevimiento delirante contra el deporte. Un marciano desmaterializa a un estadio completo entre sus jugadores y sus espectadores con su tercer ojos biónico. El Santo, cumpliendo su deber, lo detiene y nos deleita con llaves y movidas que terminan con la desmaterialización de mismo marciano.
Así recuerdo con beneplácito al cine y al fútbol como el retrato de lo fugaz pero eterno.
¿Cuál es su momento preferido?
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