Pedro Iván Quintana
Italia ganó porque luchó todo el tiempo por conseguirlo. No me imagino la desesperación de Marcelo Lippi, el técnico de Italia, en la banca al darse cuenta de que apabullaban al rival pero eran incapaces de anotar el gol.
El otro lado, Juergen Klinsmann estaba desesperado ante la evidencia de que sus dos delanteros no tenían nada que hacer ante el gran Cannavaro y compañía. ¡Se quería meter a la cancha! Porque justo eso fue lo que le faltó a Alemania, un jugador como el ex atacante del Inter, o como el director de selecciones de Alemania, Oliver Bierhoff, quien triunfó en el Milán.
Lippi confirmó que con los jugadores que tiene no se puede jugar al Catenaccio; al final estaban en la cancha Totti, Del Piero, Iaquinta (casi tocayo) y Toni. Sólo faltó el Pipo Inzaghi, pero del baile se encargó el ‘viejo’ Alessandro, número 7.
Lástima por los alemanes. Casualmente coincidí ayer con Raymundo Rivapalacio y me dijo que los alemanes pensaban reactivar su economía con el título en la Copa del Mundo. Me comentó que hay un estudio que indica que con el triunfo en un Mundial, el país campeón ve crecer su economía en un 2%. (Miren, si alguien le hubiera dicho a Fox).
Yo vi a Italia como serio aspirante a Campeón del Mundo. Ni Francia ni Portugal tienen qué hacer contra ese equipo y su tan poco italiano entrenador.
Hoy, creo que Francia va a ganar el partido. La diferencia serán de nuevo dos cosas, la defensa francesa y la mentalidad ganadora.
Ya sé, a estas alturas no puedo salir con que Portugal no tiene mentalidad para triunfar si ya dejó fuera a Holanda y a Inglaterra. Sí que la tienen, pero como los franceses no tienen que cargar con ese asunto de la ‘saudade’ que es una especie de nostalgia que le entra a los lusitanos, pues pienso que al final van a ganar.
Hay una diferencia a favor de los portugueses y es Zidane. Francia juega en torno a ese gran jugador, mientras que Portugal, aunque tiene a una figura como Luis Figo, juega colectivamente. Si Luiz Felipe Scolari, el técnico de Portugal, encuentra alguna forma de anular a Zizou, los galos la van a pasar mal. Y en el duelo de técnicos, Domenech y su asesor astrológico no tiene nada qué hacer contra el vigente campeón del mundo, que ahora comanda a Portugal.
Pero aún así, veo a Francia en la final, sólo que ahí… Forza Italia!!!!
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