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La elecciones no son del todo francas en muchas ocasiones. Los temas políticos en el cine tratados en tono de farsa funcionan y suelen apaciguar la crudeza de lo real.
Abordar películas donde la figura del presidente es el objeto central, ha despertado pasiones encontradas a través de las décadas. Hay tres películas en particular, de las cuales se han dedicado estudios enteros por su relevación, censura y descaro: LA SOMBRA DEL CAUDILLO, LA LEY DE HERODES y SU ALTEZA SERENÍSIMA.
Cada una, desde el punto de vista histórico, se ha dado a la tarea de recrear lo invisible, lo prohibido, lo entendido, lo sabido, lo intolerable, lo irónico, lo serio, lo tonto, lo absurdo, lo lógico, lo imposible y, en el más simple afán, lo verdadero. Unas tiene al PRI como el caldo de cultivo y la otra tiene al turbulento siglo XIX en su cara menos bella.
Mi revisión no corresponde a un estudio formal sino a una vista de la cultura popular que ha matizado con más éxito esto temas. Las noticias turbulentas de estos días me han hecho recordar a SU EXCELENCIA.
SU EXCELENCIA, de Miguel M. Delgado, es la oscura comedia sobre la posguerra en donde Lopitos (Mario Moreno “Cantiflas”), un empleado de la embajada de la Republica de los Cocos, con base en Pepeslavia, toma el cargo de embajador, tras varios golpes de estado.
Lopitos es el inepto, flojo y descarado burócrata por el que todos hemos pasado. Atiende de 10.30am a 10.45am, se toma todo a su tiempo y además adula y pretender a la secretaria particular del embajador. Los diálogos, los modos y los gestos son admirables, pues Cantiflas los dota de un sello personal.
El conflicto viene cuando en Pepeslavia se reúnen los representantes de todas las naciones para llegar a un acuerdo común de convivencia y paz. El acuerdo no se logra pues los colorados (comunitas) y los verdes (capitalistas) ha sofocado la opinión de todas aquellas naciones que no tiene un credo o ideología.
La comedia es leer los discursos vacíos y absurdos de país irreales que mucho se asemejan a los actuales. Esos país son posturas. Esas posturas son formas de vida. Aunque la didáctica de la película lo motiva estas posturas no son más que personas en el fondo. Opiniones personales que cuando llega más allá de las fronteras parecieran nacionales.
Para escribir de elecciones y naciones que mejor que el discurso final de Lopitos en la asamblea de naciones. Ufanamente sin razón o mentira le tira a los verdes y a la los rojos, les dice sus maldades y sus realidades. Los corona con sus conclusiones y los retrata de bufones.
Yo como su excelencia sólo le digo a los verdes, a los amarillos, a los azules, a los rojos, a los negros y a los blancos una cosa: mi voto no es por sus credos o sus ideas, no por sus promesas o por sus proyectos, no por sus mentiras o por sus verdades, sino por conciencia.
La muy teñida moral es un bien escaso.
“Lo correcto sería advertir que es mera coincidencia pero que conste que lo hicimos deliberadamente a propósito, para que luego no empecemos con dificultades.”
Lema inicial de SU EXCELENCIA
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