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Fotografía de Tom Stephens tomada de su sitio de internet en la que aparece bajo el agua |
Tom Stephens podría pasar a la historia de Gran Bretaña como el asesino en serie más rápido de ese país. Su récord: cinco asesinatos en menos de seis semanas. Su más cercano competidor, Jack el Destripador necesitó nueve semanas para matar a otras cinco prostitutas en tiempos de la reina Victoria. Claro que a Jack nunca lo atraparon, y a Tom, si se confirma que es el asesino, sí le echaron el guante.
Stephens tenía una página de internet en ‘MySpace’, bajo el nombre de “El Obispo” (The Bishop) en la que fuera de unas fotos en poses un tanto raras que se tomó a sí mismo, no muestra nada anormal. La página podía consultarse aún ayer por la mañana, pero por la tarde ya no estaba disponible y al intentar acceder aparecía una leyenda que decía “este usuario ha cancelado su suscripción o su cuenta ha sido borrada”.
En la página daba cuenta de sus aficiones como “mantenerse en forma” y “la más variada gama de salidas diurnas o nocturnas”. También contaba que le gusta la música de los años 80, pero no el cine ni ver televisión. Su héroe es Hong Kong Phooey, una caricatura de Hanna-Barbera de la década de los 70 cuyo protagonista es un perro karateka.
Afirmaba igualmente en su página ‘web’ que es heterosexual, le interesan “las citas, las relaciones serías y la amistad”. Es blanco caucásico, vive en Ipswich, Inglaterra, no bebe, pero sí fuma, su signo del zodiaco es géminis, le gustan los niños (pero si son de otros) y su escolaridad es de secundaria.
Un tipo normal, pues. Un empleado de un supermercado, taxista de tiempo parcial, divorciado hacía 18 meses y solitario.
En un par de entrevistas que concedió al diario ‘Sunday Mirror’ y a la cadena BBC reconoció haber tenido trato con las cinco prostitutas asesinadas: Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli Alderton, de 24; Annette Nicholls, de 29, y Paula Clennel, de 24 años.
También dijo que temía que la policía lo arrestara (como al final sucedió) pues era consciente de su similitud con la descripción del asesino y además no tenía coartada.
“Soy amigo de todas las chicas, sobre todo de Tania y también de Gemma... Pero tendría que haber estado más pendiente de ellas", afirma en la entrevista del ‘Sunday Mirror’.
Cuando le preguntan por qué, si parece un hombre inteligente y atractivo, pierde el tiempo con prostitutas drogadictas en lugar de buscar una buena chica, responde: “En teoría soy atractivo, pero hay algo en mí que no gusta a las mujeres”.
En la BBC dijo que pagaba por sexo, “pero sé que también quería conversar con la chica, antes y después, y eso es parte de por qué siempre me gustaba llevarlas en el auto. A menudo quieren que las lleve a buscar sus drogas”.
Viéndolo bien, Tom Stephens no parece un tipo tan normal.
De confirmarse que él es el asesino de las cinco mujeres, le corresponderá el dudoso título de ser el asesino más rápido, pero no el más prolífico, ni el más truculento de los últimos tiempos.
En Canadá, la policía detuvo en 2002 a un criador de cerdos y propietario de un club nocturno, al que se atribuyen al menos 15 asesinatos de mujeres y del que se sospecha es responsable de la desaparición de 63 mujeres en Vancouver y alrededores desde 1983. La mayoría de ellas eran prostitutas o drogadictas. Las investigaciones indican que el hombre posiblemente dio de comer los cuerpos de las mujeres a los cerdos.
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