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Los aforismos calan en nuestra mente como si viajaran en un taladro. Y lo hacen porque escapan de la contaminación fonética. Palabras, palabras, palabras. Juntas, nos decía Heidegger, son palabrerías y las palabrerías no nos dicen absolutamente nada.
Por ello comparto con ustedes algunos que he escrito durante mis tiempos apocalípticos.
· El zapping es el dios del aburrimiento.
· Los efectos de la globalización son palpables; la gente es cada vez más inteligente, emocionalmente y estúpida, racionalmente.
· La ideología no se crea ni se transforma, simplemente no existe.
· La banalidad es el único bien asequible por todos los seres humanos.
· La literatura moderna se vende en sobres de zen empaquetados al vacío.
· La xenofobia es el arma más destructiva del siglo XXI pero, aún más, es silenciosa.
· El zapping sexual es la melodía de moda cantada por el grupo Catártica Concupiscencia.
· La clonación es un efecto de las leyes naturales: aburrimiento + vida = muerte de los sentidos.
· Con la arquitectura económica se suprimen los escalones políticos; las instrucciones que aparecen al ingresar a los elevadores son claras: “pocos suben y muchos bajan”.
· La literatura moderna es un ansiolítico preparado por farmacéuticas piratas.
· El dictador es el único político fotogénico.
· El hombre es el mejor amigo de las computadoras porque es el único ser vivo que se deja programar.
INSTRUCCIONES PARA SER FELIZ
· Trate de ser igual que ayer.
· Imagine el país en el que se imagina su político de cabecera.
· No apague su televisior.
· Evite sentir.
· Siempre obedezca a los líderes de opinión.
· No arriesgue, mejor tema.
· Compre cápsulas de miedo en su farmacia favorita.
· La inteligencia secuestra, no le abra la puerta.
· El país en el que vive es el mejor del mundo; los patrioteros son seres humanos, los extranjeros cucarachas.
· Confíe en las marcas, son fieles.
· Evite los diccionarios.
· Si sospecha de alguien, repórtelo al departamento de hedonismo, le enviaremos un técnico especialista.
· Viva de percepciones; consulte a los publicistas si no llegan.
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