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Quiere un consejo para invertir en tiempos difíciles. Compre acciones de las sopas Maruchan. Sí, en épocas de crisis financiera las sopas preparadas parecen convertirse en un valor refugio, como el oro.
Ayer, la única acción que subió de precio en el índice S&P 500 fue la de la Campbell Soup.
El Standard & Poor's 500 Index es uno de los índices bursátiles más importantes de Estados Unidos y es considerado como el índice más representativo de la situación real del mercado. Incluye a las 500 compañías más grandes del mundo.
Las acciones de 499 de esas grandes compañías cayeron ayer en la bolsa de Nueva York. Sólo la de la sopa Campbell, cuya lata fue inmortalizada por el artista pop Andy Warhol, subió un 0.3%, o 12 centavos de dólar, todo un récord para una jornada de pérdidas millonarias, el día en que Wall Street sufrió la mayor caída por puntos en la historia.
Hasta el petróleo de Texas, una de las materias primas en las que se habían refugiado los inversionistas en semanas recientes, bajó ayer 9.8% o 10.52 dólares.
Pero la lata de sopa convertida en refugio de inversionistas avariciosos no presagia nada bueno, pues según los expertos indicaría que se prevén tiempos difíciles en los que los consumidores apostarán por alimentos baratos y fáciles de almacenar.
Algo similar ocurrió tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, reporta la agencia Reuters, cuando las ventas y ganancias de la sopa enlatada vivieron una escalada ante el temor de los consumidores de tener que encerrarse en sus casas por otro ataque.
En escasos dos meses (desde el día previo de los atentados hasta principios de noviembre) la acción de Campbell subió un 10%, frente al 2.4% que lo hizo el famoso S&P 500.
Así que ya sabe, mejor apostarle a la sopita de gallina que a la capacidad de liderazgo del baboso (total ya va de salida) presidente George W. Bush o a las agallas de los legisladores estadounidenses, sobre todo los republicanos, que si a algo se parecen ahora es a sus homólogos mexicanos de cualquier partido, donde impera el sálvese quien pueda y el que venga atrás que arree.
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